Hablando sobre perfiles profesionales y formación en la XIX Jornada de Gestión de Información de SEDIC

La semana pasada participé en una de las conversaciones que formaban parte del programa de la XIX Jornada de Gestión de Información de SEDIC. Fue en Madrid, en la Biblioteca Nacional, y ante más de un centenar de personas.

El formato era curioso: dos personas hablando en torno a un tema sin preguntas ni guión de por medio. Las personas en cuestión éramos (en mi sesión) José López Yepes y yo mismo, y el tema los perfiles profesionales y la formación (siempre desde el punto de vista de los profesionales de la información y la documentación). Fuimos presentados por Teresa Malo de Molina y ale, a los leones (metafórico, ojo, que eran muy buena gente) 😀

No conocía a José personalmente, pero era uno de los fijos en las bibliografías cuando estaba estudiando la diplomatura. Intuía que nuestros puntos de vista iban a ser muy diferentes y, siendo él uno de los grandes de esta profesión, mentiría si dijera que no estaba un poco intimidado.

Me costaba hacer transiciones suaves de sus opiniones a las mías y creo que a él le pasaba un poco lo mismo (en su caso no por estar intimidado, sino por lo que debían sorprenderle algunas cosas). En un momento dado comenté que parecíamos de planetas distintos, él desde sus planteamientos absolutamente academicistas y yo tirando más hacia mi realidad del día a día profesional. Pero al final, diría que ambos pudimos transmitir más o menos nuestra visión de esos temas y que pese a no compartir planeta la conversación fluyó de modo aceptable (y la verdad, fue un honor compartir ese rato con él). Para juzgarlo por vosotros mismos, podéis ver a continuación el video de la sesión:

A continuación comparto los puntos principales que intenté transmitir, ampliando un poco lo que dije por si no fui capaz de expresar todas las ideas correctamente. Lo hago en forma de lista y sin elaborar demasiado, pero creo que es importante transmitirlo aunque sea medio en bruto:

  • Estamos inmersos en un mundo loco en el que lo nuevo nace ya viejo y que nos obliga a estar constantemente reinventándonos profesionalmente. El entorno digital ha sido el detonante de esta explosión de locura, pero es también el que ofrece las herramientas para adaptarse a las nuevas necesidades que van surgiendo.
  • Los profesionales de la información y la documentación antes se colocaban vía oposiciones, pero eso ya hace tiempo que terminó (sigue habiendo opciones, pero yo diría que esa es una vía residual). Eso puede parecer malo a quien aspire al empleo para toda la vida, pero ese concepto ya no existe (fuera de la administración) y estar abiertos a ello ofrece montones de oportunidades hace pocos años inexistentes.
  • En este entorno, lo que importa no es tanto el conocimiento sino las habilidades adquiridas, entre las que debe contarse la capacidad de adquirir nuevos conocimientos en función de las necesidades.
  • La manera de aprender ha cambiado porque ha cambiado el entorno y las necesidades. Hoy en día el aprendizaje es sobre todo informal y responde a necesidades concretas que debemos ir cubriendo a medida que se producen (microaprendizaje).
  • La universidad debe dar respuesta a esas necesidades de microaprendizaje, que son a su vez una oportunidad para ampliar su cobertura. La oportunidad es ofrecer microformaciones y abrise a maneras de certificar que van mucho más allá de los clásicos diplomas universitarios de grado, posgrado, máster o doctorado. Eso se concreta en credenciales e insignias digitales.

Finalmente, comparto las notas visuales que Elena Urizar hizo sobre la marcha en relación a nuestro diálogo:

Notas gráficas de la sesión tomadas por Elena Urízar

Fue una experiencia bonita, como siempre que he hecho algo con los compañeros de Sedic. Y encantado de haber vuelto a pisar Madrid después de bastante tiempo, por cierto 🙂

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  • Un poco “diálogo de besugos”, sí 😀 Al final es una sensación de que el mundo académico es un mundo encerrado en sí mismo (nuestras cátedras, nuestros doctores, nuestros…) y que incluso cuando habla de “abrirse a la sociedad” lo hace desde un apriorismo de que “la sociedad vendrá a nosotros porque nosotros somos el centro del conocimiento”.

    En ese contexto, tu planteamiento de habilidades transversales, de adaptación rápida a necesidades del mundo de la empresa, de microaprendizajes… les parece una marcianada.

    Como ya te imaginarás, yo soy #TeamLeiva